viernes, 26 de febrero de 2021

Historia del BDSM 5: En la actualidad

Nota: Esta entrada es un extracto de mi TFE que presenté en Septiembre de 2020 para los Estudios Superiores de Diseño de Moda, titulado 'K'.

Aunque en los inicios del siglo XXI no hubieron grandes cambios, en 2011 apareció una saga de novelas y llevadas al cine en 2015, que a pesar de haber sido muy criticada, ha supuesto un punto de inflexión en cuanto a la popularización del BDSM. Hablamos de ‘50 Sombras de Grey’ de E.L. James.

En ellas se narran las aventuras de una Anastasia, una chica que, por amor, acaba entrando en una relación D/s con el Sr. Grey, un magnate de los negocios. A pesar de esto, las novelas no ofrecen un buen ejemplo de BDSM ya que entran en juego temas como el chantaje emocional, celos y relaciones no consensuadas, pero es indudable el efecto positivo en la percepción de esta sexualidad y estilo de vida de cara a la sociedad, favoreciendo su normalización, y reflejándose esta popularidad en la aparición de muchas más novelas y sagas de temática similar.

A día de hoy, aunque este tipo de novelas han perdido el tirón inicial, los efectos de lo que consiguieron todavía se notan, estando el panorama mucho más tolerante que hace 10 o 15 años.

Cartel de la película “Cincuenta Sombras de Grey” de 2015, con Dakota Johnson y Jaime Dornan.

domingo, 21 de febrero de 2021

Historia del BDSM 4: Mientras tanto en japón...

Nota: Esta entrada es un extracto de mi TFE que presenté en Septiembre de 2020 para los Estudios Superiores de Diseño de Moda, titulado 'K'.

Durante el periodo Edo de Japón (1603-1868) se desarrolló un arte marcial centrado en la inmovilización y control de prisioneros mediante encordamiento: el Hobaku Jutsu u Hojojutsu. Se trataba de una refinada técnica con diferentes escuelas y técnicas, cuyos maestros las mantenían en secreto. Sus finalidades, aparte de mantener al reo bajo control, era humillarlo, y torturarlo. Además, a través del tipo de soga y de atadura, se describía el tipo de crimen y la clase social de la persona atada. A estas técnicas se las conocieron como Shibari. Independientemente de la escuela, existían varias reglas aceptadas: 
  • No infligir daños físicos permanentes.
  • Impedir al prisionero la posibilidad de auto liberarse.
  • Nadie podía presenciar la técnica.
Con el tiempo y de forma natural, esta técnica de encordamiento pasaría al ámbito privado, dando paso al refinado rito erótico del Kinbaku, o arte de atar.

En 1868 se inicia la restauración Meiji, caracterizada por una apertura del país a las potencias occidentales. Recordemos que casi todo el periodo Edo se aplicó el Sakoku, una política exterior restrictiva, fuera o no japonés, nadie podía entrar o salir del país sin aprobación del gobierno. Esta apertura significó un periodo de esplendor donde convivieron tradición y progreso. En este marco nace Seiu Ito (1882-1961), un ilustrador y fotógrafo, que tras haber estudiado el Hojojutsu en profundidad, reescribió las reglas del Kinbaku, disociando finalmente del arte marcial para hacerlo independiente y recreativo, tal como lo conocemos hoy en día, es decir como un ritual planificado, creando un vínculo entre el atador (kinbakushi) y el atado (dorei) con un público, con el fin de preservar al aspecto marcial ante la improvisación que surge en la transformación hacia lo sensual.

Durante la primera mitad del siglo XX el Kinbaku se popularizó enormemente en Japón. Tras las 2ª Guerra Mundial se establecieron bases militares permanentes estadounidenses. Estos militares, en contacto directo con la cultura japonesa, conocieron también el arte del encordamiento, que llegó, a través de ellos, a occidente sobre los años 60, aunque no se popularizaría hasta bien entrados los 90.

El atador japonés Hajime Kinoko y su bottom Aimi en una exhibición en el Museum of Sex, Nueva York, durante la inaguración de la exposición de Araki “Sex, Life and Death in the work of Nobuyoshi Araki”, en 2018.



miércoles, 17 de febrero de 2021

Historia del BDSM 3: Segunda mitad del siglo XX

Nota: Esta entrada es un extracto de mi TFE que presenté en Septiembre de 2020 para los Estudios Superiores de Diseño de Moda, titulado 'K'.

Aunque durante la primera mitad del siglo XX se extendieron las publicaciones de las que hablé en el post anterior, los practicantes de BDSM eran individuos o grupos aislados. El reconocimiento como grupo cohesionado vino de mano de un colectivo sin relación con los anteriores, que veremos a continuación.

Vieja Guardia

En los años 50 aparece en Estados Unidos, por primera vez, un grupo consolidado alrededor de las prácticas SM, la denominada Gay Leather, que hoy conocemos como ‘Vieja Guardia’. Su origen es incierto, atribuyéndose a la expresión sexual desatada por los soldados que combatieron en la 2ª Guerra Mundial. En 1951 se funda el primer local SM de la historia, el Shaw’s, en Nueva York.

Esta comunidad del cuero tenía reglas muy estrictas. Ligado al colectivo homosexual masculino, excluía a los heterosexuales, y se veía con malos ojos incluso al existencia de personas switch, no considerándose participantes “puros”. Por supuesto no concebían la práctica del SM como mero juego sexual, siendo en su lugar un auténtico estilo de vida. Poseían un código de vestimenta muy característico, basado en el cuero y colores para identificarse, que lucían utilizando pañuelos. Este tipo de protocolos se dieron a conocer a través del libro de 1972 ‘Leatherman’s Handbook’, de Larry Townsend, considerado un auténtico manual.

A partir de los años 60, siguiendo los pasos estadounidenses, empiezan a surgir nuevos grupos y asociaciones europeas, en países como Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica u Holanda, celebrándose también las primeras fiestas públicas, como la celebrada en Colonia, Alemania en 1969, con una asistencia de más de 100 personas.

Aparte de ser el primer colectivo homogéneo, lucharon por los derechos y por visualizar este tipo de sexualidad.

El ilustrador Tom of Finland supo retratar la esencia del movimiento leather de los años 60.

Nueva Guardia

Aunque las prácticas BDSM se realizaban en paralelo a la Vieja Guardia por practicantes heterosexuales y homosexuales femeninas, es partir de los años 80 cuando empiezan a integrarse, dando a principios de los 90 lo que conocemos como Nueva Guardia, con un criterio más relajado y progresista, donde se reconoce el BDSM heterosexual y lésbico, asi como practicantes switch. Aparece la figura Femdom, o Domitatrix, haciéndose muy popular.

Vieja escuela y nueva escuela

No hay que confundir estos términos con vieja y nueva guardia. En la actualidad se utiliza “vieja escuela” para nombrar a los practicantes de BDSM anteriores a los años 90 y/o pre-Internet, con una línea de pensamiento más conservadora y rígida en el uso del protocolo, mientras que la “nueva escuela” se refiere a las nuevas generaciones que lo viven de una manera más libre y sin normas más allá de las impuestas dentro del ámbito de pareja.

Demostración de una suspensión parcial en Folsom Street Fair 2005, San Francisco.


domingo, 24 de enero de 2021

Historia del BDSM 2: Primera mitad del siglo XX

Nota: Esta entrada es un extracto de mi TFE que presenté en Septiembre de 2020 para los Estudios Superiores de Diseño de Moda, titulado 'K'.

Con la llegada del nuevo siglo aparecieron por primera vez publicaciones puramente fetichistas, como London Life en 1918, que además incluía anuncios de contactos y fiestas privadas. A esta revista le siguieron otras como la alemana ‘Asa’ (1927) o ‘Paris Sex-Appeal’ (1933).

También en estas fechas se popularizan los relatos eróticos del editor Charles Carrington. Camuflados como las típicas historias de aventuras con doncellas en apuros, escondían auténticos relatos eróticos.

Ilustración de uno de los relatos de Charles Sackville, “Mr Howard goes yachting”. editorial Carrington, 1908. En el, un hombre adinerado se dedica a viajar por el mundo para obtener esclavas sexuales.

Muchas publicaciones de relatos eróticos siguieron sus pasos, pero siempre de manera encubierta. No sería hasta los años 40 cuando surgen dos figuras que cambiarían el panorama: John Willie e Irving Klaw.

John Willie (1902-1962) fue un artista estadounidense especializado en Pin-Up. Dibujó numerosas portadas de revistas, y muchos bombarderos de la 2ª Guerra mundial lucieron sus ilustraciones. De 1945 a 1959 publicó de forma irregular la revista Bizarre, que se distribuía bajo pedido, cuyo contenido era generado por él mismo en su mayor parte. A partir de esta revista también publicó ‘Sweet Gwendoline’ un escueto cómic BDSM que influenció futuros artistas como Eric Stanton o Gene Bilbrew. Tras publicar el número 23 de su revista, Willie fue diagnosticado con un tumor cerebral, muriendo varios meses después, no sin antes destruir todos sus archivos. 

 Ilustración de portada de John Willie, de su la revista Bizarre número 4, 1946.

Irving Klaw (1910-1966) fue un fotógrafo estadounidense. Influenciado por John Willie, a partir de 1948 se especializó en la fotografía fetichista, quien vendía su trabajo por correo. Fotografió a celebridades como Betty Page, Barbara Leslie, Vicky Hayes o Lili Dawn, asistido por su hermana quien maquillaba y ataba a las modelos. A partir de 1957, tanto él como sus modelos empezaron a ser presionados por el gobierno, por supuestos “delitos contra la decencia”, que lo forzaron a clausurar su negocio de venta por correo, y finalmente a quemar todos sus negativos, perdiéndose para siempre más del 80% de su trabajo.


Fotografía de Betty Page tomada por Irving Klaw, 1954.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Historia del BDSM 1: Antecedentes


Nota: Esta entrada es un extracto de mi TFE que presenté en Septiembre de 2020 para los Estudios Superiores de Diseño de Moda, titulado 'K'.

Introducción

No se puede hablar de la historia del BDSM hasta la creación de un movimiento social homogéneo y definido alrededor del conjunto de prácticas que nos atañe, cosa que ocurrió a mediados del siglo XX.

Sin embargo, este tipo de prácticas no convencionales ya se realizaban antes de recibir su término actual, acuñado en 1991 al cobrar fuerza en una red de noticias y discusiones por Internet (Usenet). También son anteriores a 1885, cuando el psicoanalista Richard Von Krafft-Ebing lo denominó en su tratado “Psicopathia Sexualis” como “Sadomasoquismo” uniendo los términos “sadismo” y “masoquismo” aludiendo a los autores Donatien Alphonse François de Sade (1740-1814) y Leopold von Sacher-Masoch (1836-1895), quienes recogen en sus respectivas obras las tendencias con las que fueron bautizadas. Incluso se practicaban antes que el Hobaku Jutsu (arte marcial japonés de captura, transporte, interrogatorio y tortura de prisioneros) derivara tras el periodo Sengoku (1568) en el Kinbaku, con una orientación de recreo y sexual, y que se popularizaría en EEUU tras la 2ª Guerra Mundial. Nos podemos remontar hasta la antigua Mesopotamia, habiendo indicios de celebraciones religiosas de carácter sexual, con voluntarios prestándose a ser atados y flagelados. Pero aunque su existencia es evidente, por su naturaleza apenas se han recogido pruebas y testimonios concretos, dejándolo en la más absoluta especulación, ya que no se tiene constancia como se practicaba, ni en qué circunstancias.


Una de las Venus de Kostenki, datada en unos 22.000 años, hallada en los años 80 en la región de Voronezh, Rusia y conservada en el State Hermitage Museum de San Petersburgo. Pueden apreciarse adornos únicos en estatuillas tipo ‘venus’, que se asemejan a encordamientos ¿Podríamos hablar de algún tipo de bondage ritual en el paleolítico?

Hay que hacer hincapié en que este tipo de prácticas anteriores al siglo XX, aunque marcan un precedente importante, no puede considerarse BDSM, ya que carecen de los valores y premisas que lo definen a día de hoy. Se practicaban en contextos muy diferentes, como religioso o por costumbres de la región o tradición, muchas veces sin la existencia de un consentimiento mutuo que hoy lo identifica.

Antecedentes: Siglos XVIII y XIX

Los primeros textos donde se recogen prácticas no convencionales con un objetivo puramente sexual es en la obra de Sade. Donatien Alphonse François de Sade (1740-1814), más conocido por su título nobiliario Marqués de Sade, fue un filósofo y escritor francés, que, alimentado por el racionalismo, defendía que la moral humana era un constructo ideológico y religioso para mantener sometidas a las clases populares mientras que los aristócratas se lanzaban a los placeres virtuosos. Sade hablaba de la perversión como una demanda social, naturalizando las desviaciones sexuales asi como los actos criminales. Calificado por muchos como un depravado o por tantos otros como un libertador sexual, su vida estuvo plagada de escándalos, siendo acusado y encarcelado debido a su estilo de vida. En dudoso honor a su nombre, la psiquiatría bautizó a un tipo de neurosis consistente en la obtención de placer sexual al infligir dolor, a raíz de las prácticas descritas con gran detallismo en sus novelas, las cuales fueron prohibidas hasta bien entrado el siglo XX.

Grabado de 1800 de la versión alemana de la novela Juliette y las Prosperidades del vicio de Sade, 1897.

Aunque Sade esté relacionado con el BDSM hasta el punto de formar parte del término, no lo podemos definir como tal. Tras un estudio superficial de su obra nos daremos cuenta de que en sus escritos abundan los crímenes sexuales, y salvo raras excepciones, los personajes son vejados sexualmente contra su voluntad.

Por otro lado, el escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch (1836-1895), aunque su obra está compuesta por cuentos nacionales y novelas históricas, tras publicar su única novela con tintes eróticos “La venus de las pieles” en 1870, le sobrevino la polémica: en ella, una aristócrata es convencida por el protagonista para ser su esclavo. El autor se basó en su propia experiencia para escribirla, y en su relación con Fanny Pistor, quienes firmaron un contrato de sumisión por un periodo de seis meses, donde él sería su esclavo mientras que ella debía vestir con prendas de piel siempre que le fuese posible, y que le tratase con cierta “crueldad”.


Fotografía original de 1870 de Fanie Pistor y Sacher-Masoch durante su relación, el mostrando una clara actitud sumisa.

Debido a esto y a que en sus obras, generalmente retrataba a personajes que gustaban y disfrutaban del papel de víctimas, acabando en actos sexuales, la psiquiatría usó su apellido para definir la parafilia de obtención de placer sexual a través de sufrir actos de crueldad o dominio.

Desde “Psicopathia Sexualis”, los tratados de psicología del siglo XVIII, XIX, y parte del XX, abordaron el tema de las sexualidades no convencionales desde un punto de vista clínico, tachándolas de desviaciones y parafilias a corregir. Sin embargo, a pesar de la represión sexual, estas prácticas siguieron realizándose en las sombras. Muestra de ello son algunas prendas que nos han llegado, como corsets especialmente apretados para efectuar el ‘Thigh Lacing’, o zapatos no diseñados precisamente para caminar. A finales del siglo XIX, las casas de prostitución a menudo ofertaban prácticas como ataduras o flagelación erótica, bajo el nombre de “pasiones infames”.

Publicado en 1886 por el psiquiatra Richard von Krafft-Ebing, “Psicopathia Sexualis” pretendía ser una referencia forense para médicos y jueces. Concibiendo el placer sexual con el único objetivo de procreación, el autor calificó de perversiones actividades como la homosexualidad, el sadismo o el masoquismo. Sin embargo, actos como la violación aunque cuestionable, no la consideraba como tal por la posibilidad de derivar en un embarazo.

miércoles, 6 de mayo de 2020

FETISH - libro de fotografía


"Fetish", es el título de un libro de fotografía erótica, que junto a Sex (que ya le hice reseña anteriormente), forman una specie de colección, siendo este el primero de ambos. Lo descrubrí buscando información tras haber adquirido Sex, asi que lo pedí por Internet.

Al igual que su predecesor, es una selección de 48 fotógrafos cuyos trabajos tocan el BDSM en muchas de sus variantes. En total son 48 artistas entre los que se incluyen Nobuyoshi Araki, Günter Blum o Craig Morey. Un libro de buen tamaño (24cm x 29cm) y 224 páginas con imáges de buena calidad y encuadernado en tapa dura. Su autor vuelve a se Tony Mitchell, y es de la editorial Libsa. Me costó 19€ en Dragonlibros, una desaparecida librería online, antes de que Amazon lo engullera todo.

"Natalie" de Craig Morey, 1996


La estructura es sencilla. La introducción del propio Mitchell, que nos habla de l fetichismo como contracultura que influye en la sociedad a través de diferentes medios como son la publicidad o la moda, y como la fotografía fetichista ha ido reclamando su lugar e identdad. Tras un glosario de los artistas que aparecen en el libro, pasamos directamente al contenido, habiendo una selección de un mínimo de dos fotografías por autor. En este libro están ordenados alfabéticamente, sin existir temáticas ni apartados, a diferencia de Sex. Y auqnue hay artistas que aparecen en ambos libros, las imágenes no se repiten.

Sin título, Herbert W Hesselmann


Las imágenes son de buena calidad, sin ser nunca pornográfico ni explícito. Es totalmente recomendable por su relación calidad / precio (bueno, al menos cuando lo compré, porque mirando ahora, he visto que está en algunos sitios a partir de 80€...). No es un libro para profundizar en la obra de los artistas, si no sería de una extensión considerable, pero hay algunos que solo le dedican dos páginas. Eso es muy poco para hacerse una idea de su trabajo. Creo que hubiese sido mejor incluir menos artistas, pero dedicar más páginas a cada uno. Y lso que se quedaron fuera, sacarlos en el siguienet libro, en vez de repetir... pero eso es opinión mía.
  • Título: Fetish. Obras maestras de la fotografía erótica
  • Autor: Tony Mitchell
  • Editorial: Libsa (Madrid 2001)
  • ISBN: 84-662-0185-8




miércoles, 18 de septiembre de 2019

The Pet (2006)

AVISO: En esta entrada hay spoilers totales de este bodrio de película. Si todavía tienes interés en verla y no quieres que te la chafe, no pases de este punto.

Nota: No confundir con la pelicula "Pet" de 2016, llamada en España "Animal de compañía" 

Dentro de la comunidad BDSM, al hablar de cine del género casi siempre se nombra esta película como una de las máximas recomendaciones. Es de las que suelen proyectar en los ciclos de cine del tema.



Sin embargo a mi me resulta un despropósito con todas las letras, y antes de esta, yo sinceramente recomendaría las putas 50 sombras, porque si dicen que en la peli del Sr Grey hay maltrato, esta directamente va del tráfico de personas.

La protagonista es una tipa que siempre viste peto que está en sus horas bajas porque se le ha muerto el gato :'( y su vida es una mierda, suceso que aprovecha un capullo con pasta para acercarse a ella, y a base de talonario, agenciársela como "mascota".

La película es mala de cojones, con una actuación amateur y unos planos rarísimos, pero se lo perdonamos porque está muy en la línea de la serie B. Pero lo peor es que los acontecimientos están forzadísimos, sin sentido. con una trama cogida de los pelos.

La verdad no sé por qué es tan famosa en los círculos BDSM, ya que del tema no tiene nada. Para mi es el antiBDSM en su máxima esencia. De entrada el capullo es un dom inestable emocionalmente (lo cuenta al principio, como perdió a su perro, ahora se le antoja tener una "mascota humana), y la tía es prácticamente una pánfila que se deja comprar por el capullo, y que viendo que su vida es un zurullo no es muy buena, decide meterse en el mundo sin responsabilidades de ser una mascota. Lo peor de todo es que, por si fuera poco, está involucrada una organización de tráfico de personas, en donde las chicas están en contra de su voluntad, captándolas y vendiéndoselas a gente rica.

Mi veredicto final es que no la recomiendo. Si intenta ser una peli de protesta contra la esclavitud, no lo consigue, por mucho texto que te pongan al principio y al final, y si te la venden como peli BDSM, tampoco me sirve. Lo siento, pero si la peña se queja de las 50 sombras y alaba ésta cinta... en serio, que se lo hagan mirar. Lo único que mola es la jaula con forma de tetraedro (y es lo único que sale, a decir verdad).


jueves, 12 de septiembre de 2019

Ser switch

Aviso: Este artículo está escrito desde mi punto de vista personal y basado en mi experiencia.

Switch, dentro del BDSM somos aquellos quienes disfrutamos ambos roles, es decir, disfrutamos siendo tanto doms como siendo sumis.

Porque sí, yo me considero switch.

Much@s argumentan que es un paso intermedio en una etapa de indecisión hasta revelarse tu verdadero rol. También dicem que es una manera de vivir el BDSM sin mojarse, sin implicarse (Muchas veces he escuchado que no se puede ser un verdader@ dom si tiene ápices de tendencias sumisas, o que un@ sumi no se entregará a su dom adecuadamente si alberga una parte dominante, por lo que ser switch va en contra de la pureza del BDSM).

Discrepo.

Much@s (generalmente l@s mism@s) solo ven el mundo en sus extremos, y no se dan cuenta de que hay matices entre el blanco y el negro, puntos intermedios donde situarse, tan válidos como cualquie otro. Yo llevo sintiendome switch desde que descubrí el BDSM, en ningún momento me ha dado la sensación de estar entre dos tierras, y después de todos estos años, creo que seguiré siendolo.


 En realidad hay mucha desinformación acerca del switch. No desinformación sobre lo que es, ya que todo el mundo lo sabe definir, me refiero a que se suele desconocer como funciona. Supongo que parte de la culpa viene del propio termino: "Switch" en inglés, que significa interruptor o conmutador (bueno, y también cambiar, pero no es su uso más común). Da a entender que pasamos de un rol a otro a voluntad, con solo pulsar un botón, y/o que tenemos naturaleza imprecisa y cambiante que no se asienta en ningún sitio.

Sin embargo ser switch no significa ser dom o sumi cuando nos venga en gana. Yo no me levanto por las mañanas diciendo "hoy voy a ser dom" y después de la merienda decir "pues ahora se me antoja ser sumi". La realidad es que es incontrolable (de todas maneras no tiene sentido controlarlo) y está sujeto a una serie de factores, como el entorno, el ciclo (hay temporadas que te sientes más dom, y otras más sumi), y sobre todo la persona con quien estés. Si la persona con quien esté es dom, naturalmente saldrá mi faceta sumi, y si es al revés, si tengo un sumi a mi cargo, saldrá mi vena dom. Y una cosa debe quedar clara: un switch puede entregarse a los mismos niveles que un sumi, al igual que también puede dominar tan bien como un dom. Ser switch no interfiere para nada.

En contraposición, curiosamente un Switch no se identifica socialmente como dom o como sumi (es decir, ante los demás en una comunidad), ya que a largo plazo no es afín a ninguno de esos roles. Ser Switch a veces hace sentirte desplazad@, ya que la comunidad BDSM te "obliga" a definirte en uno u otro rol (aunque digan que hemos avanzado mucho, siguen saliendo los ecos del pasado). Es, por así decirlo, un tercer rol con identidad propia, aunque en la "cama" tomemos uno u otro rol. Es complicado, pero es así.

Dicen que de los tres brazos del triskel, dos corresponden al dom y al sumi, y el tercero al switch. Pero es una interpretación muy peregrina, sobre todo si analizamos de donde viene el símbolo.

Ser switch es una manera de vivir el BDSM tan válida como otra cualquiera, y quien te diga lo contrario, miente. Además tiene la ventaja de disponer del doble de posibilidades a la hora de tener una relación ;) 

jueves, 8 de agosto de 2019

Simbología motera 12: La bandera Confederada

La bandera de los Estados Confederados de América es algo que hemos visto mucho en el mundo Biker, no sólo en parches, pero ¿por qué se usa? intentaremos desvelarlo en ésta entrada.

Aspecto
No tiene pérdida. Es una bandera de fondo rojo con una cruz de San Andrés (aspa) azul con borde blanco, y 13 estrellas en su interior, simbolizando los trece estados que conformaban los Estados Confederados.


También pueden venir en otros colores sin perder significado, como ésta, que no está nada mal.


Su nombre original es la 'Navy Jack' y era usada por las fuerzas navales (de hecho aunque querían darle otros usos, no pasó el corte del gobierno) pero a día de hoy es la que ha trascendido y todos conocemos.


Significado
La bandera Confederada tiene muy mala reputación, entre otras cosas porque se asocia con el racismo, la supremacía blanca, debido a su apropiamiento por parte de radicales estadounidenses que andaban, y andan siempre liándola, y luciendola orgullosos cuando hacen ruido. Pero es lo mismo que si ligásemos la cruz esvástica con los nazis, entonces diríamos que la religión india es nacionalsocialista por la cantidad de ellas que lucen... en fin.

Pero detrás de ese mal nombre, representa un lugar específico: el sur de los EEUU, con su cultura y sus peculiaridades y sus tradiciones. que han calado mucho en el mundo biker.

Además es considerada como un símbolo de la música Country, rock sureño y folk, géneros musicales muy afines con el mundo de las motocicletas cruiser.

Para finalizar, también es un símbolo del movimiento Rockabilly, de cuya estética ha mamado el mundo Biker estadounidense desde su aparición en los años 50.

Debido a que los estados del sur eran considerados "rebeldes", ésta bandera también es símbolo de rebeldía, contra el poder establecido.

Historia
La bandera confederada ha estado ligada al mundo biker casi desde el principio, y si no en forma de parche, como banderas, pañuelos o pintura en las motos.


¿Por qué llevarlo? (o no)
Es posible que si te ven con ella, los más incultos pienses que eres un nazi, pero si te da igual lo que piensen los demás, es un símbolo adecuado para mostrar tu gusto musical hacia el rock, country y folk. También si muestras aprecio por el sur de EEUU (algo parecido al parche Route 66). Incluso para mostrar rebeldía y oposición al orden establecido. Si da la casualidad que eres un nazi y la quieres llevar por lo de la supremacía blanca y todo eso, pues tú mismo, con tu mecanismo...




viernes, 5 de julio de 2019

SEX, libro de fotografía fetish



Éste libro fue una agradable sorpresa un día cualquiera que estaba de compras por un centro comercial. Me acerqué a uno de esos típicos stands de libros que ponen por los pasillos y me lo encontré en todo su esplendor. Ya la portada me llamó la atención sobremanera pero al abrirlo me hizo saber que debía comprarlo sin dudarlo. Eso fue hace muchisimo tiempo ya, y mi biblioteca BDSM no era todavía muy abultada.

Se trata de un libro de fotografía artística erótica fetichista, con una selección de diferentes fotógrafos del trema, a lo largo de 224 paginas a color. Está encuadernado en cartoné en formato grande (24x29 cm), titulado "SEX: Vive tu lado salvaje", de Tony Mitchell y de la editorial Libsa. En el stand me costó 14€, pero creo recordar que mirando por ahí, su precio era sobre los 20€, algo bastante asequible teniendo en cuenta la calidad que tiene. Es como una especie de segunda parte de otro libro "Fetish" de temática similar (y que trataré en otro momento).

Craig Morey, 2001
Tras una introducción del propio autor en donde expone históricamente la evolución de la fotografía fetichista desde el siglo pasado hasta la era de Internet de nuestros días, pasamos a una escueta descripción y biografía de cada uno de los fotógrafos que aparecen, junto a su página web. Un dato curioso es que al parecer Tony Mitchell se ha basado casi exclusivamente de Internet para buscar autores para este libro, que por cierto, los hay en gran número y bastante conocidos, como John Dietrich, Craig Morey, Romain Slocombe....

Lee Higgs (octubre 2000)

Lo considero un buen libro, sobre todo teniendo en cuenta el precio por el que podemos obtenerlo, y lo recomiendo. La única pega es que en lugar de estar ordenado por autor (como sería lógico) han hecho una distribución por temática bastante arbitraria, por lo que las fotografías de un mismo autor nos las encontraremos diseminadas por todas partes, lo cual dificulta bastante las consultas.

Dejo los datos por si queréis buscarlo.
  • Título: Sex: Vive tu lado salvaje
  • Autor: Tony Mitchell
  • Editorial: Libsa (Madrid 2003)
  • ISBN: 84-662-0619-1

"Martir" de No Mercy, 17 Enero 2001