jueves, 12 de septiembre de 2019

Ser switch

Switch, dentro del BDSM somos aquellos quienes disfrutamos ambos roles, es decir, disfrutamos siendo tanto doms como siendo sumis.

Porque sí, yo me considero switch.

Muchos argumentan que es un paso intermedio en una etapa de indecisión hasta revelarse tu verdadero rol, o que es una manera de vivir el BDSM sin mojarse, sin implicarse (Muchas veces he escuchado que no se puede ser un verdadero dom si tiene ápices de tendencias sumisas, o que un sumi no se entregará a su dom adecuadamente si alberga una parte dominante, por lo que ser switch va en contra de la pureza del BDSM).

Discrepo.

Muchos (generalmente los mismos) solo ven el mundo en sus extremos, y no se dan cuenta de que hay muchos matices entre el blanco y el negro. Yo llevo sintiendome switch desde que descubrí el BDSM, y en ningún momento me ha dado la sensación de estar entre dos tierras, y después de todos estos años, creo que seguiré siendolo.


 En realidad hay mucha desinformación acerca del switch, y aunque se sabe lo que es, lo que no se sabe tanto es como funciona. Parte de la culpa viene del propio termino: "Switch", en inglés, que significa interruptor o conmutador (bueno, y también cambiar, pero no es su uso más común). Da a entender que pasamos de un rol a otro a voluntad, con solo pulsar un botón, y/o que tenemos naturaleza imprecisa y cambiante que no se asienta en ningún sitio.

Sin embargo ser switch no significa ser dom o sumi a voluntad. Yo no me levanto por las mañanas diciendo "hoy voy a ser dom" y después de la merienda decir "pues ahora se me antoja ser sumi". La realidad es que es incontrolable (de todas maneras no tiene sentido controlarlo) y está sujeto a una serie de factores, como el entorno, el ciclo (hay temporadas que te sientes más dom, y otras más sumi), y sobre todo la persona con quien estés. Si la persona con quien esté es dom, naturalmente saldrá mi faceta sumi, y si es al revés, si tengo un sumi a mi cargo, saldrá mi vena dom. Y una cosa debe quedar clara: un switch puede entregarse a los mismos niveles que un sumi, al igual que también puede dominar tan bien como un dom. Ser switch no interfiere para nada.

En contraposición, curiosamente un Switch no se identifica socialmente como dom o como sumi (es decir, ante los demás en una comunidad), ya que a largo plazo no es afín a ninguno de esos roles. Ser Switch a veces hace sentirte desplazado, ya que la comunidad BDSM te "obliga" a definirte en uno u otro rol (aunque digan que hemos avanzado mucho, siguen saliendo los ecos del pasado). Es, por así decirlo, un tercer rol con identidad propia, aunque en la "cama" tomemos uno u otro rol. Es complicado, pero es así.´

Dicen que de los tres brazos del triskel, dos corresponden al dom y al sumi, y el tercero al switch. Pero es una interpretación muy peregrina, sobre todo si analizamos de donde viene el símbolo.

Ser switch es una manera de vivir el BDSM tan válida como otra cualquiera, y quien te diga lo contrario, miente. Además tiene la ventaja de disponer del doble de posibilidades a la hora de tener una relación ;)

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