miércoles, 18 de septiembre de 2019

The Pet (2006)

AVISO: En esta entrada hay spoilers totales de este bodrio de película. Si todavía tienes interés en verla y no quieres que te la chafe, no pases de este punto.

Nota: No confundir con la pelicula "Pet" de 2016, llamada en España "Animal de compañía" 

Dentro de la comunidad BDSM, al hablar de cine del género casi siempre se nombra esta película como una de las máximas recomendaciones. Es de las que suelen proyectar en los ciclos de cine del tema.



Sin embargo a mi me resulta un despropósito con todas las letras, y antes de esta, yo sinceramente recomendaría las putas 50 sombras, porque si dicen que en la peli del Sr Grey hay maltrato, esta directamente va del tráfico de personas.

La protagonista es una tipa que siempre viste peto que está en sus horas bajas porque se le ha muerto el gato :'( y su vida es una mierda, suceso que aprovecha un capullo con pasta para acercarse a ella, y a base de talonario, agenciársela como "mascota".

La película es mala de cojones, con una actuación amateur y unos planos rarísimos, pero se lo perdonamos porque está muy en la línea de la serie B. Pero lo peor es que los acontecimientos están forzadísimos, sin sentido. con una trama cogida de los pelos.

La verdad no sé por qué es tan famosa en los círculos BDSM, ya que del tema no tiene nada. Para mi es el antiBDSM en su máxima esencia. De entrada el capullo es un dom inestable emocionalmente (lo cuenta al principio, como perdió a su perro, ahora se le antoja tener una "mascota humana), y la tía es prácticamente una pánfila que se deja comprar por el capullo, y que viendo que su vida es un zurullo no es muy buena, decide meterse en el mundo sin responsabilidades de ser una mascota. Lo peor de todo es que, por si fuera poco, está involucrada una organización de tráfico de personas, en donde las chicas están en contra de su voluntad, captándolas y vendiéndoselas a gente rica.

Mi veredicto final es que no la recomiendo. Si intenta ser una peli de protesta contra la esclavitud, no lo consigue, por mucho texto que te pongan al principio y al final, y si te la venden como peli BDSM, tampoco me sirve. Lo siento, pero si la peña se queja de las 50 sombras y alaba ésta cinta... en serio, que se lo hagan mirar. Lo único que mola es la jaula con forma de tetraedro (y es lo único que sale, a decir verdad).


jueves, 12 de septiembre de 2019

Ser switch

Switch, dentro del BDSM somos aquellos quienes disfrutamos ambos roles, es decir, disfrutamos siendo tanto doms como siendo sumis.

Porque sí, yo me considero switch.

Muchos argumentan que es un paso intermedio en una etapa de indecisión hasta revelarse tu verdadero rol, o que es una manera de vivir el BDSM sin mojarse, sin implicarse (Muchas veces he escuchado que no se puede ser un verdadero dom si tiene ápices de tendencias sumisas, o que un sumi no se entregará a su dom adecuadamente si alberga una parte dominante, por lo que ser switch va en contra de la pureza del BDSM).

Discrepo.

Muchos (generalmente los mismos) solo ven el mundo en sus extremos, y no se dan cuenta de que hay muchos matices entre el blanco y el negro. Yo llevo sintiendome switch desde que descubrí el BDSM, y en ningún momento me ha dado la sensación de estar entre dos tierras, y después de todos estos años, creo que seguiré siendolo.


 En realidad hay mucha desinformación acerca del switch, y aunque se sabe lo que es, lo que no se sabe tanto es como funciona. Parte de la culpa viene del propio termino: "Switch", en inglés, que significa interruptor o conmutador (bueno, y también cambiar, pero no es su uso más común). Da a entender que pasamos de un rol a otro a voluntad, con solo pulsar un botón, y/o que tenemos naturaleza imprecisa y cambiante que no se asienta en ningún sitio.

Sin embargo ser switch no significa ser dom o sumi a voluntad. Yo no me levanto por las mañanas diciendo "hoy voy a ser dom" y después de la merienda decir "pues ahora se me antoja ser sumi". La realidad es que es incontrolable (de todas maneras no tiene sentido controlarlo) y está sujeto a una serie de factores, como el entorno, el ciclo (hay temporadas que te sientes más dom, y otras más sumi), y sobre todo la persona con quien estés. Si la persona con quien esté es dom, naturalmente saldrá mi faceta sumi, y si es al revés, si tengo un sumi a mi cargo, saldrá mi vena dom. Y una cosa debe quedar clara: un switch puede entregarse a los mismos niveles que un sumi, al igual que también puede dominar tan bien como un dom. Ser switch no interfiere para nada.

En contraposición, curiosamente un Switch no se identifica socialmente como dom o como sumi (es decir, ante los demás en una comunidad), ya que a largo plazo no es afín a ninguno de esos roles. Ser Switch a veces hace sentirte desplazado, ya que la comunidad BDSM te "obliga" a definirte en uno u otro rol (aunque digan que hemos avanzado mucho, siguen saliendo los ecos del pasado). Es, por así decirlo, un tercer rol con identidad propia, aunque en la "cama" tomemos uno u otro rol. Es complicado, pero es así.´

Dicen que de los tres brazos del triskel, dos corresponden al dom y al sumi, y el tercero al switch. Pero es una interpretación muy peregrina, sobre todo si analizamos de donde viene el símbolo.

Ser switch es una manera de vivir el BDSM tan válida como otra cualquiera, y quien te diga lo contrario, miente. Además tiene la ventaja de disponer del doble de posibilidades a la hora de tener una relación ;)